• A los desastres naturales en EEUU le siguen los desastres de Trump
Publicada: viernes, 12 de octubre de 2018 7:32
Actualizada: viernes, 12 de octubre de 2018 10:58

Después de la tormenta llega la calma, pero bajo la Administración Trump el escenario del Huracán Michael podría significar lo opuesto al refrán.

Destrucción e incertidumbre: esto es lo que quedó tras el paso del huracán Michael por la costa del estado de Florida.

Panama City, Mexico Beach, Apalachicola, son solo algunas de las localidades que quedaron devastadas por Michael, uno huracanes más catastróficos de los últimos 14 años.

No obstante, mientras los estadounidenses se ahogaban entre ventarrones y trombas de agua de 220 kilómetros por hora, el presidente de EE.UU., Donald Trump, en vez de ayudar, se dedicaba a otra cosa: a insultar y burlarse de las mujeres y de los rivales políticos. Así, Andrew Gillum, Alcalde de Tallahassee (capital de Florida), una de las ciudades afectadas por el Huracán Michael, tuvo que llamarle la atención a Trump.

Dicen que después de la tormenta llega la calma, pero en la Administración Trump el refrán pareciera al revés. El magnate estadounidense le restó 200 millones de dólares de fondos al Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) de EE.UU. y a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias de Estados Unidos (FEMA, por sus siglas en inglés) para destinarlos en deportaciones de inmigrantes, y esto justo en época de huracanes.

Además, Brock Long, director de FEMA y protegido del presidente estadounidense, está acusado de gastarse varios cientos de miles de dólares en vacaciones familiares. Es más, desde que Trump asumió la Presidencia, el país fue azotado por cinco huracanes de considerable destrucción y la reacción de Trump es inexistente o mediocre.

Marcelo Sánchez, Miami.

mhn/alg

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