• Detrás de la Razón: China compra el poderoso Su-35 y los S-400 a Rusia, Donald Trump intenta detenerlos

El presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció en la ONU y frente al mundo, que seguirá sancionando a todos los países que no sean justos con él y su país.

Tal como lo anunció hoy el presidente estadounidense, Donald Trump, en el 73.º periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) y frente al mundo, que con su creencia de que todos han abusado de Estados Unidos, se dará el permiso entonces de seguir sancionando a todos los países que no sean justos con él y su país.

En este marco, nos toca abordar las últimas sanciones que enturbian la paz mundial. EE.UU. sancionó a China, porque China le compró armas a Rusia. China compró los avanzados aviones Sujoi Su-35 y uno de los más poderosos sistemas de defensa, los misiles S-400.

Ya en varias tandas por contratos firmados desde 2015, China ha recibido armas rusas, pero fueron las más recientes acordadas el año pasado y aterrizadas a principios de este las que entraron dentro de la mira de la ley estadounidense de sanciones contra Rusia. Que más bien es contra todo aquel que comercie con Rusia en el ramo militar.

EE.UU., solo para los ingenuos, explica que no quiere perjudicar a China, que las sanciones no son contra los chinos, sino por ayudar, comprar o financiar a la industria militar de Rusia.

“Las acciones no pretenden socavar las capacidades militares o la preparación de combate de ningún país”, afirma el Departamento de Estado de EE.UU., “sino imponer costos a Rusia en respuesta a su interferencia en el proceso electoral de Estados Unidos, su comportamiento inaceptable en el este de Ucrania y otras actividades malignas”.

Pero siendo mal pensados, todo parece ser que EE.UU. quiere que mejor le compre armas a la industria estadounidense y no quiere que China le compre armas a Rusia, y menos que China se acerque a Rusia. Y es que el coqueteo militar entre Pekín y Moscú crece día a día a pesar de ser rivales y enemigos históricos.

Hace unos días Rusia, invitando a China realizó la muestra de poder militar más grande de toda su historia. “Vostok 2018” fue un ejercicio y maniobra militar para atacar a un país ficticio que parecían los de Europa Oriental, moviendo un tercio de millón de soldados, miles de vehículos, tanques y aviones, en conjunto con China y Mongolia.

¿Para qué hicieron esta obra, ensayo o entrenamiento entre las dos potencias? ¿Qué planean y qué piensan del nuevo orden mundial chinos y rusos? China ya ha contestado. Está también furiosa. Y amenaza a Trump diciéndole que quite sus sanciones o habrá consecuencias.

“El comportamiento de Estados Unidos violan gravemente las normas básicas y perjudican las relaciones militares entre China y EE.UU. Pedimos fuertemente a Washington que remedie el error y cancele las sanciones. De lo contrario, Estados Unidos sufrirá las consecuencias”, advierte Geng Shuang, portavoz del Ministerio de Exteriores de China, secundado por Rusia.

“Estas sanciones no son más que otro acto de competencia desleal y creo que todos nos dimos cuenta una vez más que el sistema del dólar estadounidense se ha desacreditado por completo y que la confianza en el dólar está cayendo en picada”, apunta Serguéi Lavrov, Ministro de Exteriores de Rusia.

En “Detrás de la Razón”, nosotros preguntamos, los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es detectar las aristas que no nos dicen.

El análisis, las preguntas y respuestas a las nueve treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la noche; México y Colombia, una de la tarde.

Por: Roberto de la Madrid.

mhn/nii/

martes, 25 de septiembre de 2018 23:41
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